Siento desde hace años una sed constante, sed de amistad, de tener alguien cercano a quien hablarle de absolutamente todo, alguien que esté a mi lado de copas, que cuando vomite borracha en un baño de mala muerte me sujete el pelo y me acaricie la espalda.
Cada vez que me encuentro cerca de algo parecido a este tipo de amistad, mi sed se calma. Temporalmente. Y al poquísimo tiempo vuelvo a tener esa sed horrible nuevamente… como si necesitara constantemente esta atención, esas muestras de cariño…
No hay comentarios:
Publicar un comentario